jueves, 15 de junio de 2006
Son las 4:45 am. No encuentro el trankimazin y no amanece. Estoy siendo testigo de una de las tormentas más fuertes que he visto en mi vida. Qué curioso, pareciera que esta noche los elementos hubiesen decidido ser portavoces de mis sentimientos, como si la tormenta estuviese exteriorizando y trasmitiendo al mundo lo que yo llevo dentro.

Os preguntareis por qué os cuento todo esto ¿No? Pues bien, dadas las circunstancias he decidido hablar de cómo afecta el entorno a un TCA, por lo menos en mi caso.
No puedo hablar en profundidad ni de lo que sienten ni de las consecuencias de todo esto en una chica con anorexia o bulimia, porque afortunadamente no he padecido ninguna de las dos cosas, pero supongo que en términos generales será más o menos igual.

Padezco un TCA desde antes de tener uso de razón, pero, salvo socialmente hablando, nunca había sido demasiado “problemático”. Hasta que apareció en mi vida, hace un par de años, llamémosle, “El huracán L”.
El huracán L, como su propio nombre indica, arrasa allá donde va, destruye allá por donde pasa. Y yo no iba a ser la excepción. Hasta ese momento no sabía lo que era vomitar, lo que era estar 4 días sin comer absolutamente nada. De todos modos mis vómitos no son comparables a los vómitos de una chica bulímica. Yo no vomito como norma (Sólo cuando el huracán L hace de las suyas), ni con el mismo fin. Lo mío es más bien un vómito psicológico, vomito rabia, impotencia….. Y bueno, por supuesto, bilis.
Mis periodos de “inanición”, no sabría cómo explicarlo…. Son, como diría Aute, tímidos suicidios en ayunas.
Hoy, hace unas horas, el huracán L volvió a arrasarme… Y, tras dos semanas sin vomitar, lo volví a hacer. Es increíble lo que puede influir el entorno en un TCA. Y, muchas veces, los que deberían ser nuestros aliados son nuestros mayores enemigos (Consciente o inconscientemente) y ya no solamente tenemos que luchar contra el TCA, sino también contra las circunstancias.
¿La solución? Aprender a ser responsables. No solamente a ser responsables cuando todo está tranquilo, sino ser responsables cuando el mundo se derrumba. Aprender a separar.
Esta noche entre huracanes y tormentas mucho me temo que no pegaré ojo. No sé qué hacer con el huracán L, me temo que estoy enganchada a ella como el cocainómano a la cocaína y que, por lo tanto, no tardará en volver a hacer estragos en mí. Como diría Djuna Barnes; Me siento indefensa frente al acecho de la locura.
Por último, y medio parafraseando a Aute otra vez, un consejo: No dejes que tus jugos gástricos sean también víctimas de las circunstancias.
Lo ha escrito... Pierrette @ 13:58
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Lo ha escrito... Lector
jueves, 15 de junio de 2006 | 18:29
Ánimo
Lo ha escrito... sued
jueves, 15 de junio de 2006 | 18:41
hola niña, acabo de leer lo q escribiste y me senti muy identificada, tampoco tengo un TCA definido, no vomito eso si o muy pocas veces lo hecho, prefiero no vomitar asi como para castigarme,pero cada vez q me siento frustrada, decepcionada, me desquito con la comida, pero creo q debemos aprender a sacar mejor ese mal sentimiento, pk es casi sin pensar me siento mal - atracon, supongo q hay otras formas mejor obviamente, ese es el camino en q estamos.. animo!! un beso chau
Lo ha escrito... Lector
jueves, 15 de junio de 2006 | 20:31
Pierrette;

Deberías saber que los huracanes podrán causar los peores desastres pero llega un momento en el que pierden fuerza y desaparecen. Las desgracias quizás toman tiempo en ser reconstriudas y muchas veces no se recuperan jamás, asi que : no te pierdas a tí misma !!

Tu sabes quien soy... ( la esposa de F )
Rebotado
Lo ha escrito... Alicia
jueves, 15 de junio de 2006 | 20:35
Muy buen artículo y muy educativo, no os parece que todas las personas con TCA (anorexia, bulimia etc) deberíamos empezar a identificar nuestros respectivos "huracanes L" que nos incitan a tener recaidas y en su momento fueron las razones que nos llevaron a caer en el TCA?

Creo que por mi parte tengo unos cuantos jeje por ahora he identificado al primer monstruo huracanado, y le he llamado 'El Disminuidor'loco... es mi 'huracan L' que viene del exterior a hacerme sentir con poca autoestima y corresponde a unas personas de mi entorno, a un recuerdo y a una situación... A la propia anorexia, creo que el nombre le viene que ni pintado: 'la Bruja'invasor... y así, pues unos cuantos "huracanes L"... cómo llamamos a la sociedad actual que nos vende la imagen de "delgadez = felicidad"? algo que rime con 'mentira'...

Ánimo chicas! aquí estamos cada día con un avance más claro! Rebotado
Lo ha escrito... Alicia
jueves, 15 de junio de 2006 | 20:59
Dioss qué buenísimo artículo!!! Pierrette estás sacando las dos orejas el rabo y la vuelta al ruedo!!! muchas FELICIDADES por lo bien que escribes y estos articulazos de lujo!!!

Este me lo copio y lo guardo en una carpeta para mostrarlo como una genialidad que ya verás tú cómo ayuda a mucha gente en su camino por salir del TCA, es de lo mejor que he visto!!! Rebotado SonrisaSonrisa Muchas risas
Lo ha escrito... Lector
viernes, 16 de junio de 2006 | 13:10
Bueno, a cualquier fenómeno le ponemos un nombre según nuestra forma preconceptual de entenderlo, porque entender el fenómeno en sí sería muy dificil. También hay que comprender que todo es por algo, que cada causa tiene un efecto. Para mi, el huracán ese, o mejor dicho L.......es como un aviso de que algo no funciona, de que algo no se está procesando bien, quizá impresiones no transformadas en la mente, de igual forma que el estomago -comparativamente- hace su digestión.... Pero aún más....creo que toda la vida es un HURACAN, sobre todo cuando hemos decidido hacer un camino espiritual y tal vida se convierte en un vivir peligrosamente de instante en instante, de momento en momento, y está claro que ese camino está lleno de abismos, precipicios y claro está... huracanes. Pero lo importante es saber trasnformar las impresiones que nos llegan (el alimento mas importante) y digerir y procesar bien todo. Así pués el alimento físico es algo secundario. BesosArdiendo